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La Memoria del Agua

CONTACTO

Paisaje Urbano

De la Obra: 


Collage, realizado a partir de bolsas de té y otros materiales de desecho —filtros de cápsulas de café, boletos de transporte, etiquetas, costuras y pintura— construye un paisaje urbano abstracto que evoca la idea de viaje y el recorrido.


La conjunción de estos elementos, provenientes de distintos usos y contextos, generan una composición en la que dibujo, textura, color y materia se entrelazan. La obra explora la transformación del residuo y sus posibilidades expresivas, proponiendo una nueva lectura de aquello que ha sido descartado.


En la fusión y resignificación de estos materiales surge una imagen que, aunque aparentemente simple, revela una complejidad visual construida a partir de múltiples capas, huellas y fragmentos de lo cotidiano.

S/n

De la Obra: 


Territorio I, forma parte de una serie en la que la bolsa de té usada y reciclada se convierte en soporte y materia para la pintura. Sobre esta superficie, el bordado y el hilo asumen el gesto pictórico: el color, la línea y la textura se entrelazan para construir pequeñas composiciones que evocan territorios imaginarios.


La obra explora las posibilidades expresivas de un material cotidiano y residual, transformándolo mediante la intervención textil. Cada puntada, superposición y recorrido del hilo construye un paisaje íntimo y abstracto, donde la pintura se desplaza hacia el territorio de lo textil.


En esta serie, el residuo deja de ser únicamente un material descartado para convertirse en soporte, memoria y espacio de creación, dando lugar a pequeños territorios donde materia, color y gesto se encuentran.

Territorio II

De la Obra: 


Territorio IV, forma parte de una serie en la que la bolsa de té usada y reciclada se convierte en soporte y materia para la pintura. Sobre esta superficie, el bordado y el hilo asumen el gesto pictórico: el color, la línea y la textura se entrelazan para construir pequeñas composiciones que evocan territorios imaginarios.


La obra explora las posibilidades expresivas de un material cotidiano y residual, transformándolo mediante la intervención textil. Cada puntada, superposición y recorrido del hilo construye un paisaje íntimo y abstracto, donde la pintura se desplaza hacia el territorio de lo textil.


En esta serie, el residuo deja de ser únicamente un material descartado para convertirse en soporte, memoria y espacio de creación, dando lugar a pequeños territorios donde materia, color y gesto se encuentran.

Territorio IV

De la Obra: 


Territorio IV, forma parte de una serie en la que la bolsa de té usada y reciclada se convierte en soporte y materia para la pintura. Sobre esta superficie, el bordado y el hilo asumen el gesto pictórico: el color, la línea y la textura se entrelazan para construir pequeñas composiciones que evocan territorios imaginarios.


La obra explora las posibilidades expresivas de un material cotidiano y residual, transformándolo mediante la intervención textil. Cada puntada, superposición y recorrido del hilo construye un paisaje íntimo y abstracto, donde la pintura se desplaza hacia el territorio de lo textil.


En esta serie, el residuo deja de ser únicamente un material descartado para convertirse en soporte, memoria y espacio de creación, dando lugar a pequeños territorios donde materia, color y gesto se encuentran.

Perspectiva de una taza

De la Obra: 


Collage que surge de la observación de un objeto cotidiano: una taza de té y sus múltiples perspectivas.


La obra reúne y fusiona distintas técnicas y materiales —papel y bolsas de té, pintura, láminas de oro, pastel, marcadores y grafito— construyendo una composición en la que las formas, líneas y texturas se superponen y dialogan entre sí.


A partir de un objeto reconocible, la obra explora su fragmentación y transformación visual, desplazando la taza de su representación literal para convertirla en un juego de perspectivas, planos y materiales. El uso del residuo del té como parte de la composición incorpora, además, una reflexión sobre la transformación de los materiales cotidianos y sus posibilidades dentro del lenguaje pictórico.

Paisaje triangular

De la Obra: 


Obra de pequeño formato y carácter abstracto, construida sobre un bastidor óvalo intervenido con un retazo de tela que funciona como soporte. Sobre esta superficie se incorporan fragmentos de una bolsa de té triangular usada, conservando parte de su contenido vegetal, junto a etiquetas textiles y elementos de bordado.


La obra propone un paisaje íntimo y sutil a partir de la transformación de materiales cotidianos. La liviandad de sus elementos, sus transparencias y texturas generan una composición delicada, donde el gesto textil y la reutilización de la materia construyen un paisaje esencialmente abstracto.

Roseta

De la Obra: 


Esta obra nace de una mirada hacia los vestigios de la arquitectura decorativa y hacia aquello que permanece después del abandono. Una roseta de yeso, asociada a la ornamentación de la arquitectura antigua, es intervenida mediante fragmentos recuperados, hilos cosidos a máquina y elementos dispuestos como un collage.


Los materiales se superponen, cubren y recorren la superficie, como si fueran reparando sus huellas y rescatando aquello que el tiempo ha desgastado. La intervención no busca ocultar la historia del objeto, sino hacerla visible: recuperar desde lo perdido, restaurar desde el fragmento y devolver presencia a aquello que alguna vez fue abandonado.


La obra propone así una reflexión sobre la recuperación y la restauración, donde el reciclaje se convierte en una forma de reconstruir memoria.

Espiral en óvalo

De la Obra: 


Esta obra surge de la reutilización de bolsas de té que conservan en su interior los vestigios de la infusión. Unidas mediante pegamento y dispuestas sobre un bastidor ovalado, se superponen y envuelven unas sobre otras, construyendo una forma espiral.


El bastidor actúa como soporte y, a la vez, como elemento que determina la forma: su geometría ovalada conduce el recorrido y da origen a una espiral ovoide.


Los hilos propios de las bolsas permanecen visibles y caen espontáneamente sobre la superficie, incorporando un gesto azaroso y orgánico. Con el tiempo, pequeñas partículas de té pueden desprenderse, permitiendo que la obra continúe transformándose.

Cuchuflí

De la Obra: 


Esta obra nace de la reutilización de bolsas de té, cada una enrollada sobre sí misma y conservando su contenido, sus hilos y, en muchos casos, sus propias etiquetas. El nombre hace referencia al tradicional dulce chileno de forma tubular, elaborado con una oblea enrollada y rellena de manjar.


Cada rollo se convierte en una pequeña unidad dentro de la composición, casi como un píxel orgánico. Dispuestos y adheridos sobre el bastidor, estos pequeños cuerpos construyen una superficie donde conviven el vacío, los rollos, los hilos sueltos y las etiquetas de distintos colores.


La repetición genera una composición esencialmente pictórica: una paleta de tonos que va desde los blancos y grises hasta los cafés y ocres, donde el azar de la caída y el desorden de los hilos introducen movimiento. Una obra simple en su gesto, pero compleja en la cantidad de huellas, colores y materias que reúne.


Bastidor de cups tea

De la Obra: 


Bolsas de té utilizadas y cápsulas de café desechadas se encuentran para dar origen a una nueva forma de existir.


En esta obra, la cápsula de café deja de ser residuo y se transforma en molde; la bolsa de té, despojada de su función original, se convierte en materia, volumen y cuerpo. Dos objetos cotidianos, destinados a un uso breve, son descontextualizados y unidos para construir una nueva memoria.


Las pequeñas formas se repiten de manera desigual dentro del bastidor ovalado, creando un cuerpo colectivo donde cada elemento conserva la huella de su origen y del gesto manual que lo transforma.


La cápsula se convierte en matriz y la bolsa de té en cuerpo. Dos residuos cotidianos se encuentran, se transforman y adquieren una nueva vida dentro del bastidor.


Carta de Mar

De la Obra: 


Carta de mar propone una mirada abstracta sobre la navegación a través de la geometría, el gesto y la materia. Sus líneas, formas triangulares y trazos superpuestos evocan, sin representarlo literalmente, la estructura de un barco y la arquitectura portuaria.


La obra combina dibujo, collage y pintura, incorporando bolsas de té usadas y etiquetas de té, hilos de las bolsas de té, pastel al óleo y lápiz grafito. Los materiales construyen una cartografía sensible donde lo marítimo aparece como símbolo de tránsito, orientación y búsqueda de un rumbo.


Deconstrucción

De la Obra: 


Deconstrucción explora la tensión entre estructura, materia y gesto a través de una composición abstracta dominada por formas rectas y fragmentadas. Las líneas y planos se articulan, superponen y reorganizan, construyendo un lenguaje visual en permanente transformación.


Láminas de oro, pastel, grafito y bolsas de té se integran en una superficie donde lo geométrico y lo matérico conviven, dando lugar a una composición que sugiere la construcción y, al mismo tiempo, su desarme.

Dibujado

De la Obra: 


La obra propone una abstracción orgánica construida sobre la reutilización de la bolsa de té como soporte. El material, originalmente destinado a contener y filtrar, adquiere una nueva función al convertirse en superficie para el dibujo y la pintura.


Sobre esta trama se despliega un lenguaje de formas, líneas y color realizado con lápiz de color, donde la materia cotidiana se transforma en un espacio de creación y memoria.

Ciudad

De la Obra: 


Una mirada abstracta sobre la ciudad como estructura imaginada. Perspectivas, puntos de fuga, líneas, torres y elementos arquitectónicos se superponen y fragmentan, construyendo un espacio urbano que no responde a una lógica única, sino a una percepción mental y subjetiva.


El collage, la pintura y el dibujo dialogan con bolsas de té, filtro de café, láminas de oro, pastel, lápices de colores y rotuladores, incorporando distintas escalas y texturas. Los elementos se articulan como fragmentos de una ciudad posible: una construcción mental donde la arquitectura se deconstruye para volver a ser imaginada.

Danza

De la Obra: 


Danza es una composición construida sobre papel reciclado, formado por bolsas de té cosidas y unidas mediante costura a máquina, con hilos de distintos colores que pasan a formar parte de la propia obra.


Sobre este soporte matérico, el pastel al óleo despliega una composición donde el color vibra, se desplaza y genera un movimiento continuo. Las formas parecen danzar alrededor de la trama del papel, creando una relación entre materia, gesto y ritmo.


La obra transforma un material cotidiano y reutilizado en un territorio de experimentación pictórica, donde el soporte y la intervención se integran en un mismo lenguaje.

Relatos de un viaje

De la Obra: 


Esta obra se construye como un collage de fragmentos cotidianos, donde objetos encontrados, recolectados y recuperados adquieren una nueva dimensión al ser reunidos en una composición de carácter onírico.


Boletos, comprobantes, etiquetas, textiles, servilletas y bolsas de té, junto a láminas de oro, lápiz, tinta, lápices de color y pastel, se entrelazan generando un movimiento que atraviesa la obra como un viaje. Cada elemento conserva parte de su memoria, pero al integrarse al conjunto abandona su función original para convertirse en materia de una nueva narrativa.


La composición propone así un viaje entre memoria, experiencia e imaginación, donde lo cotidiano se transforma y los fragmentos recuperados construyen un territorio poético.

Arquitectura emocional

De la Obra: 


Arquitectura emocional propone una construcción abstracta nacida de la relación entre materia, color y gesto. Pintura, bolsas de té, láminas, pastel al óleo y otros elementos se repiten y se superponen, articulándose como fragmentos de una estructura sensible.


La obra no busca representar una realidad concreta, sino una emoción y su construcción subjetiva. Cada elemento se integra con el siguiente hasta conformar una arquitectura íntima, donde la materia se convierte en lenguaje y la composición, en una forma de contemplación.

La raíz

De la Obra: 


La raíz es una pequeña obra construida sobre una bolsa de té reutilizada como soporte. Sobre su superficie se desarrolla, mediante lápices de colores, un dibujo abstracto de una planta, donde el hilo original de la bolsa permanece integrado a la composición.


La sencillez del gesto contrasta con la carga simbólica de la forma: una raíz que habla de origen, crecimiento y permanencia, contenida en un soporte cotidiano que adquiere una nueva vida a través del dibujo.

Ejercicios entorno al Té

De la Obra: 


Obra de pequeño formato desarrollada a partir de un proceso de exploración material con bolsas de té usadas. La pieza evidencia las huellas del tiempo y del uso a través de manchas, tonalidades propias de la infusión y variaciones en la superficie.


Mediante técnicas mixtas de costura, collage y plegado, el material se articula en una composición donde la mancha y la estructura de la bolsa construyen una línea de horizonte. La obra pone en valor la transformación del material cotidiano, explorando sus posibilidades matéricas, gestuales y compositivas.



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